La industria cosmética nos ofrece mil y un productos destinados a realzar nuestra belleza, cada uno más sofisticado que el otro. Por supuesto que los quisiéramos todos -por lo menos, yo sí tengo una larga lista de los que deberían ir en mi tocador-. Sin embargo, por anhelar tantas “joyitas cosméticas” que no siempre estamos en posbilidades de adquirir, nos olvidamos de que hay hábitos de belleza que valen más que todo un pote de una crema ultra cara.
La belleza de nuestro rostro no solo se refleja en la forma de sus facciones, sino en el aspecto de su piel. Es más, hasta podría decir que el último factor es el más importante. De ahí que las exfoliaciones e hidrataciones se hallan incorporado en los centros estéticos como antesala obligada al maquillaje, sobre todo para las llamadas “ocasiones especiales”, como matrimonios y quinceañeros.
Según mi propia experiencia y la consulta a expertos cosmiatras les puedo aconsejar llevar a cabo los siguientes hábitos diarios de belleza facial, los cuales no se miden por el tiempo de aplicación, sino por el grado de satisfacción que sentimos desde el momento en que comenzamos a realizarlos.

Durante el día nuestra piel se expone a diversos agentes contaminantes, como el polvo y la suciedad, además del diario estrés de la rutina, el cual produce antiestéticas reacciones, como manchas y ojeras.
Cuidar nuestra piel es una obligación que debemos cumplir desde la más temprana juventud para evitar futuros problemas en la madurez; sin embargo, cuando llegamos a ser ”cincuentañeras” (es el término con que se les denomina ahora, con justa razón, a las mujeres que han pasado la barrera de los 50), por efectos propios de los cambios hormonales necesitamos usar productos más específicos que nos ayuden a mantener una piel perfecta.
Los factores externos, y sobre todo las exposiciones al sol, erosionan el cutis favoreciendo la aparición de manchas. Para eliminarlas, Instimed ha lanzado un tratamiento denominado “Skin Saten Care” que mejora la pigmentación de la piel favoreciendo el colágeno.
Hoy en día existen muchos tratamientos efectivos contra las odiosas arrugas. Claro está que todos esos tratamientos, saber: cirugías, cremas humectantes, ejercicios faciales, requieren de nuestro dinero y muchas veces son demasiado costosos para que podamos practicarlos.
