Quizás hayas leído o escuchado decir que “el estrés engorda”. Infórmate aquí y descubre las razones por las cuales el estrés incide en tu peso.
Nuestro metabolismo se ve afectado por el cortisol, una hormona que se genera durante los periodos de estrés.
La producción de cortisol, denominada con justa razón “la hormona del estrés”, se eleva cuando el organismo está sometido a una situación de estrés crónico, interno o externo. Esto provoca una reducción del metabolismo repercutiendo en el aumento de peso.
A su vez, el cortisol provoca el aumento de insulina y la elevación de estos niveles desencadena un aumento del apetito, especialmente por consumir dulces y féculas. Las personas empiezan entonces a practicar lo que ha se denominado “alimentación hedonista”, una forma de comer que favorece el almacenamiento de grasa, generando altos niveles de sustancias inflamatorias en el hígado.

Con el tiempo y el paso de los años comenzamos poco a poco a preocuparnos porque las arrugas comienzan a abordar la piel, es por ello que aunque es claro que para no envejecer no existe un tratamiento claro que lo evite del todo y por siempre. Sí que podemos hacer de nuestra vejez un momento interesante para sentirnos más bellas.
Sabemos que el ritmo acelerado en el que vivimos actualmente trae como consecuencia el estrés lo que muchas veces nos trae dolores de cabeza y carácter irritable. Sin embargo, los problemas de estrés también se manifiestan en nuestro aspecto físico afectando, por ejemplo, nuestro cabello, lo que evidencia que nuestra mente y nuestro cuerpo están totalmente conectados.
