El problema del mal aliento o halitosis se presenta cada vez con más frecuencia. Al parecer esto se debe, aunque cueste reconocerlo, a motivos de falta de higiene y descuido.
Son muy pocas las personas que toman la precaución de llevar al trabajo o centro de estudios los elementos necesarios para el aseo bucal después de los refrigerios del mediodía, lo que produce acumulación de bacterias que definitivamente no se eliminan aunque al llegar a casa y después de cenar se realice dicha limpieza.
Muchas veces las personas que lo padecen son conscientes de ello y evitan acercarse demasiado a quienes la rodean por temor a ser rechazadas. Con los consejos de los expertos y que compartimos contigo en esta oportunidad podrás encontrar la solución a este problema logrando tener un aliento fresco durante todo el día con una correcta higiene.
El origen del mal aliento tiene que ver en un 80% con problemas orales. Las razones menos frecuentes están en problemas digestivos o de vías respiratorias como grastritis, duodenitis, bronquitis crónica, etc, señalan los higienistas de estética dental.

No hay duda de que el consumo de chucherías y caramelillos es la principal causa de enfermedades bucales y, sobre todo, de las temidas y populares caries. Pero, según investigaciones recientes, las caries pueden contagiarse a través del uso común de determinados utensilios de cocina. Si alguien te ofrece un tierno bocado o un refrescante sorbo, recházalo. A menos que quieras correr el riesgo de que te contagien una caries. Parece una recomendación desmesurada y exageradísima (y seguramente lo será), pero los expertos han llegado a la conclusión de que compartir cuchillo y tenedor puede ser el motivo de la aparición de las inevitables caries.
Al igual que el cutis, los dientes envejecen con el correr de los años y lo demuestran con señales que pueden ser estéticas o de salud. Conoce las causas y cómo retardar su aparición.
