Ahora lo que marca la fuerza en nosotras es la expresividad y esto es en todo sentido. Pero ahora queremos fijarnos en nuestro ojos y lograr tal dramatismo y para ello se ha retomado lo que se usara más que todo en las décadas de los 60 y 70.
Por ejemplo, las pestañas postizas se han rescatado para imprimir dramatismo y énfasis. Una manera de alargar tus pestañas sin tener que ponerte las postizas es rizártelas primero con el rizador, aplicar la máscara, luego volver a encrespar y secar con la secadora de pelo, manteniendo las distancias claro está.
Queremos lograr más fuerza en nuestro rostro y especialmenete en la mirada, el delineador también ha recobrado su importancia y se ha vuelto el instrumento favorito para maquillar. La lÃnea gruesa en el párpado superior recuerda la moda de los psicodélicos años setenta, cuando se buscaba enfatizar la mirada de igual forma, con un trazo largo que termina en el último borde de la ceja.


