Las cremas cosméticas no son una ciencia… pero si son un elemento de nuestra rutina de belleza a la que hay que prestarle atención especial, ya que no solo importa que tipo de piel tenemos, que resultados buscamos y que crema se aplica a esos dos factores, sino también como la aplicamos.
Y aunque esto ultimo puede resultar demasiado detallista, es importante ya que en nuestro rostro y nuestro cuerpo tenemos diferentes grados de fragilidad en la piel y buscamos diferentes beneficios, ya sea hidratar, secar, levantar, reducir o tensar.
Comenzando con una rutina básica que constarÃa en salir de la ducha y aplicar la crema corporal, es conveniente saber que esta comienza a esparcirse a partir de los pies con movimientos circulares hasta llegar a los muslos, en este sector realizamos pellizcos y luego seguimos subiendo con movimientos circulares hasta terminar en el escote.


