La piel mixta o normal se caracteriza por unir en el rostro dos tipos de piel: la seca o normal en mejillas y laterales, y grasa en la zona “T” (frente, nariz y barbilla).
A pesar de ser el tipo de cutis que menos cuidados necesita, no por ello debemos dejar de prestarle atención. Este tipo de piel precisa purificación y un ritual de limpieza impecable dos veces al día para que los poros estén limpios y puedan respirar con normalidad.
Si tu piel pertenece a este grupo, te aconsejamos emplear cremas específicas para pieles normales y, esporádicamente, combinarlas con productos para pieles grasas, en especial en la noche. Ten en cuenta que los aceites esenciales de lavanda, ylang-ylang y todos aquellos con propiedades purificantes, son los más adecuados.

El sol, el cloro y el agua salada son agentes nocivos para nuestra cabellera, sin embargo muchas veces cometemos el grave error de enfrentarnos a ellos sin la debida protección. Luego de unos días disfrutando de los primeros rayos de sol nos percatamos de lo maltratado que quedó y nuestro principal deseo es rescatarlo y que vuelva a lucir su natural resplandor.
Muchas de nosotras tenemos más cosméticos y maquillajes de los que realmente usamos a diario. Esto no tendría nada de extraño ni malo si no fuera que tanto unos como otros vencen y podrían causar daño a nuestra piel.
Las cremas cosméticas no son una ciencia… pero si son un elemento de nuestra rutina de belleza a la que hay que prestarle atención especial, ya que no solo importa que tipo de piel tenemos, que resultados buscamos y que crema se aplica a esos dos factores, sino también como la aplicamos.
