Para solucionar el problema de la piel deshidratada, además de disponer de los productos necesarios para ello, como leche limpiadora y tónico adecuados a tu tipo de piel, crema antiarrugas e hidratante para el contorno de ojos, ampollas de colágeno, crema exfoliante y una mascarilla, te proponemos que pongas en práctica los siguientes consejos:
Realiza una limpieza profunda de tu piel tanto al levantarte como al acostarte, eligiendo siempre los productos adecuados a tu tipo de piel.
El aporte extra de colágeno en forma de ampollas dará a tu piel el cuidado con profundidad necesario para conseguir una mayor elasticidad. Aplícala con toques ligeros hasta su total penetración.
Una vez por semana es recomendable que te apliques una exfoliación para eliminar pequeñas descamaciones y todas aquellas células muertas depositadas en la capa superficial de tu piel.
A continuación aplícate una crema hidratante seguida de una mascarilla descongestiva que te ayuda a recuperar los niveles normales de agua en la piel.


