En invierno la epidermis contiene una temperatura y un nivel de vapor mayor que la del medio ambiente por lo que extrayendo el agua de la piel el aire compensa la diferencia. Dejando un aspecto cansado, áspero y ajado que a la larga acelera el propio proceso de envejecimiento de la piel. Por lo que podemos afirmar que el frío deshidrata la epidermis.
Si incluyes a esto los cambios bruscos de temperatura, al entrar y salir de un sitio, debido a la calefacción, si no hacemos una hidratación a fondo los efectos son desastrosos. Siete consejos que te pueden ayudar para mantener tu piel en perfectas condiciones:
Primero:
Hacer una limpieza de cutis a fondo, oxigenando todos los poros y preparando la piel para cualquier tipo de producto. Si tienes la piel seca debes utilizar leche y tónico sin alcohol. Para las pieles grasas lo mejor son los jabones que arrastran las impurezas, limpiando en profundidad.
Segundo:
Debes hidratarla, Los nuevos productos permiten conducir los principios activos hasta las células regenerándolas por dentro, es muy importante utilizar a diario una hidratante ya que el invierno produce la pérdida de flexibilidad, aspereza y las arrugas.

Si el pasar de los años ha dejado leves manchas en diferentes partes de tu cuerpo, puedes quitarlas con remedios hechos en casa .
Este tipo de pieles son las más difíciles de reconocer y tratar porque tiene características propias de la piel seca (aspecto reseco y descamado) y de la piel grasa (impurezas y espinillas). Si eres de las que tienen la piel mixta necesitarás una limpieza e hidratación constante.
¡Quién pudiera lucir como de veinte años cuando ya se ha atravesado la barrera de los 40! Con la experiencia que dan los años y la frescura de la juventud…
Las manchas son básicamente, alteraciones en la coloración de la piel producidas por causas diversas. Aparecen en la cara o en el cuerpo y en la mayoría de los casos, son desagradables para quienes las sufren.
