La piel mixta o normal se caracteriza por unir en el rostro dos tipos de piel: la seca o normal en mejillas y laterales, y grasa en la zona “T” (frente, nariz y barbilla).
A pesar de ser el tipo de cutis que menos cuidados necesita, no por ello debemos dejar de prestarle atención. Este tipo de piel precisa purificación y un ritual de limpieza impecable dos veces al día para que los poros estén limpios y puedan respirar con normalidad.
Si tu piel pertenece a este grupo, te aconsejamos emplear cremas específicas para pieles normales y, esporádicamente, combinarlas con productos para pieles grasas, en especial en la noche. Ten en cuenta que los aceites esenciales de lavanda, ylang-ylang y todos aquellos con propiedades purificantes, son los más adecuados.

Todos queremos tener una piel tersa, suave y firme, tengamos la edad que tengamos y tendemos a cuidarla más cuando vemos que el paso del tiempo nos afecta a todos, y está en nosotros el tener una piel más cuidada y por lo tanto menos envejecida que en muchas personas de nuestra misma edad, al cabo de los años.
Muchas veces advertimos en nuestra piel la aparición de puntos negros. Se trata de un problema que aparece mayormente en el caso de las pieles grasas, porque los poros se tapan por falta de limpieza o cambios de temperatura, factores que provocan la solidificación de las grasas, creando entonces los puntos negros.
El paso del tiempo es un hecho inevitable, y nosotras las mujeres nos preocupamos en lo posible por retardar la aparición de arrugas, manchas y cualquier otra imperfección en nuestra piel, recurriendo para ello a tratamientos faciales, que gracias a la preocupación de las diversas firmas de cosméticos nos brindan cada vez productos de la más alta tecnología para responder a la mejor conservación de nuestra piel.
Con el paso de los años nuestra piel se vuelva más fina, pierde densidad y las arrugas se ven más profundas. Cuando estos cambios empiezan a manifestarse aumenta nuestra preocupación, porque a quién no le gusta lucir un aspecto joven, gracias a un cutis terso y libre de líneas de expresión y manchas.
