Los pies, son capaces de soportar tres veces el peso de nuestro cuerpo a cada paso que dan, albergan un número de músculos mayor que cualquier otra parte de nuestro ser, además son frágiles y delicados frente a los cambios de temperaturas y al tipo de calzado que usemos.
Mantener un cuidado periódico de nuestros pies, hará que gocemos de una mejor salud, a lo largo de los años, pues si mantenemos unos pies sanos, nuestra columna y piernas será más difícil que tengan lesiones.
Es importante usar un calzado adecuado para cada ocasión, e intentar que siempre tenga la misma altura para evitar lesiones en la columna y en el propio pie. La altura apropiada de tacón se estima que se encuentra entre los 4 y 6cm pues, tan dañino es usar zapatos de tacón alto, como de tacón bajo. Los zapatos deben de sujetar correctamente, sin apretar y sin que queden demasiado sueltos.

Los callos son una capa de piel muy dura que es causa del exceso de presión en alguna de las partes del pie o alguna otra parte del cuerpo.
Las que usan habitualmente tacones de aguja lo saben: los pies son también un arma de seducción poderosa, por lo tanto, deben cuidarse igual o incluso más que las mismas manos o rostro. Con media hora que dediques al día al cuidado de tus pies, es suficiente para mantenerlos bellos y en forma.
¿Tus manos te echan algún año de más?, ¿sufres sequedad?, ¿venas abultadas?… Las manchas se producen con el avance de la edad, sobre todo si hemos abusado del sol y no las hemos cuidado ni hidratado diariamente.
Reparar los excesos del sol causados en la piel de nuestras manos y el envejecimiento prematuro, en muchos casos, es el principal objetivo de este revolucionario tratamiento.
