Ha llegado el momento de deshacerse de los cuellos cerrados y mostrar más piel.
Exfoliación
Para comenzar a cuidarlo, además de hidratar a diario, con la crema de cara o de cuerpo, es necesario exfoliarlo una vez a la semana con un producto rico en AHA (alfrahidroxiácidos), como ácido glicólico o láctico que, al estimular la renovación celular, mejora el aspecto de la piel y su elasticidad.
Además, durante los meses de verano, la protección solar debe incluirse dentro de nuestros cuidados básicos, para evitar la formación de manchas y pecas.
Protégete del sol
Elige un protector solar de doble espectro, es decir, que ponga freno a los rayos UVA (los que causan el envejecimiento prematuro de la piel y, en último lugar, el cáncer de piel) y UVB (los que producen el eritema solar o las quemaduras).
Aplícalo a diario, aunque no vayas a la playa, para mantener la zona protegida en todo momento.
¿Manchas?
Si el problema son las manchas, hay toda un batería cosmética con activos despigmentantes que frenan la acción de la tirosinasa, la enzima responsable de la producción de melanina. Sus fórmulas no sólo evitan la aparición de nuevas manchas, sino que además ayudan a eliminar las existentes.
Sin duda, el láser se ha convertido en uno de los tratamientos que mejores resultados ofrece en la lucha contra las manchas.


