La moda del pelo liso se impuso en los años 60. Entonces, las mujeres no tenían las facilidades que tienen ahora para conseguir un cabello perfectamente liso. Utilizaban unas técnicas mucho más agresivas, como plancharse el pelo protegiéndolo con papel de periódico para que la pancha no les quemara.
No sólo las personas que tienen el pelo rizado u ondulado tienden a alisarlo. Hay quien, teniéndolo liso, prefieren optar por algún método de alisamiento. Lo que sí es cierto es que el cabello liso proporciona más brillo y da una sensación de sedosidad.
El pelo liso se puede conseguir de dos maneras: genéticamente o mediante productos específicos que consigan darle más caída, de manera superficial.
Existen cientos de trucos y técnicas para conseguir un cabello liso. Hay que tener cuidado para no dañarlo, ir a menudo a cortar las puntas, lavarlo con productos adecuados y procurar que transpire correctamente. Aquí entra en juego la alimentación. Ya sabes que la vitamina A es vital para tu cabello: huevos, lácteos, zanahorias…Todo lo necesario para mantenerlo sano.
Inténtalo tú misma
Alisarte el pelo en casa no es una tarea difícil. Lo que sí tienes que tener cerca son los productos y los materiales adecuados. Antes que nada, debes lavarte el cabello con un champú indicado para pelo liso. Luego, debes secarlo lo más posible con una toalla. Utiliza una crema o gel que tengan propiedades alisadoras.
Otros consejos que deben tomarse en cuenta para tener el cabello liso y sano es dar un último enjuague con agua fría, después de lavar el cabello para estimular la circulación y peinar primero desde las puntas, para evitar que se rompan.
Para empezar, divide el cabello por capas. Puedes utilizar horquillas o pinzas para sujetar los mechones. Necesitas un cepillo redondo para enrollar el pelo, desde la raíz hasta las puntas. Ya puedes empezar con el secador. No lo acerques demasiado para que no dañes el cabello demasiado. Cuando llegues a la capa superior, hazte la raya antes de alisarlo para que quede perfectamente peinado. Para mantenerlo durante más tiempo, puedes utilizar algún tipo de fijador, por ejemplo, cera.
Este procedimiento es el más adecuado, ya que el alisado permanente o alissette es muy perjudicial para el cabello, debido a que requiere la aplicación de sustancias muy agresivas.
Aun así, si un día deseas un resultado más profesional, la plancha alisadora puede ser la solución. Nunca la utilices con el cabello húmedo, ya que lo quemarías. Por el contrario, plancha tu cabello mechón a mechón, y ten cuidado con la frecuencia. Un uso excesivo terminaría por quemarlo y volverlo quebradizo.
Liso permanente
Si quieres olvidarte de alisar el cabello a diario, puedes optar por un alisado permanente. Existe una técnica muy cómoda, se llama Rusk Termal Str8 y es lo último en cuanto a técnica de alisado.
Lo novedoso de este método es la utilización de una plancha de cerámica que deja el cabello mucho más suave. Los efectos son duraderos durante unos 9 meses.
Este tipo de alisado se recomienda para quienes tienen un rizo suelto, no demasiado prensado o duro. Se puede aplicar en cabellos teñidos. Después de que te apliquen esta técnica, no puedes lavarte el pelo en las 72 horas siguientes ni ponerte pinzas, coleteros u horquillas, ya que podrían dejar una marca permanente.
¡Consigue un cabello liso y bien cuidado!


