Después de bastantes años en un segundo plano, resurgen los rizos, inspirados esta vez en décadas pasadas.
Las clásicas melenas lisas y largas y por supuesto los cabellos estáticos y rígidos, que han marcado la tendencia hasta ahora, dejarán paso al volumen, al movimiento, permitiendo que nuestras curvas encuentren su propia dirección y que floten caprichosamente a su aire. Es la era de las “greñas” onduladas , de modo que podemos ir guardando las planchas de peluquería, pues lo que está de moda son las melenas onduladas y naturales con rebeldes e insinuantes rizos.
Rizos amplios tratados desde la raíz para que fluyan enérgicamente. Junto a volúmenes altos, los rizos se fusionan con ondas planas y flequillos laterales que potencian y resaltan las facciones del rostro de cada persona.
Tampoco se llevan las mechas; ahora se intentarán conseguir, junto con cortes personalizados, tonos que se mimeticen con el color natural de nuestro cabello, sin estridencias, de forma que nuestro pelo luzca más saludable y estiloso que nunca en nuestros imprevisibles y alocados moldeados.
También tienen cabida los recogidos o semi-recogidos sutiles y prácticos que podemos complementarlos con atractivos adornos.


