¿Te gustaría lucir unas piernas bonitas y perfectas durante todo el año? No hay que pensar únicamente en la primavera o el verano para lucir las piernas. Puedes alardear todo el año de uno de los rasgos más femeninos. Las piernas centran miradas y tienen un efecto singular sobre la propia imagen. Quien luce unas piernas bonitas y bien torneadas se siente más segura de sí misma y varía mucho más la vestimenta. Minifalda, short, largo medio… nada se le resiste.
La moda de este año potencia el uso de ‘leggings’ y los vestidos mini o trapecio. Esto significa, por fuerza, mostrar pierna. Las botas altas ayudan a “esconder” algunos defectos como un gemelo excesivamente grueso; sin embargo, es importante que sepas que la alimentación y algunos ejercicios específicos pueden ayudarte a mejorar el tono de tus piernas.
En primer lugar: elimina los refrescos y bebidas con gas; reduce la sal al mínimo en las comidas; toma una alimentación equilibrada y variada… con un aporte extra de proteínas que favorece la formación de las estructuras musculares. Beber alrededor de dos litros de agua al día. No te excedas. La sobrehidratación puede conllevar una mayor retención de líquidos.
En la dieta, es mejor favorecer la ingesta de proteínas procedentes del pescado que de la carne, sobre todo, de la roja. Las legumbres también son buenas para liberar líquidos y hacer trabajar al organismo. Toma fruta y verdura, cinco piezas mínimo al día; y evita el café y los dulces: impiden que la sangre circule de manera correcta.
Reduce al máximo la ingesta de alcohol: no es compatible con unas piernas bonitas. Incrementa el consumo de calorías y favorece la creación de trombos en la sangre… además de restar luminosidad a la dermis. Fumar tampoco es recomendable si quieres que tus piernas se vean lisas.
Por último, pero no menos importante, el ejercicio es fundamental para tonificar las piernas y dotarlas de un toque ligeramente duro y saludable. Si tienes unas piernas bonitas pero no están tonificadas… no es que estés dando una imagen saludable precisamente. Como ejercicio: la recomendación es hacer ‘jogging’, bicicleta, nadar y caminar a paso ligero. Como mínimo, tres sesiones de 30 minutos al día.


