La caída del cabello es más notable en la mujer, porque a diferencia del hombre, a ella se le observa en exceso el deterioro estético.
El 25% de los casos de calvicie son mujeres. Pero la caída del cabello o alopecia tiene mayor trascendencia en la mujer, porque a diferencia del hombre, a ella se le observa en exceso cuando se le está cayendo el pelo.
Es normal que diariamente se caigan entre 70 y 120 cabellos, pero si se excede esta cantidad, hay que acudir con un experto porque puede tratarse de un problema de calvicie. Si así fuera, puede tener solución si se trata a tiempo.
Las causas
La calvicie son alteraciones en la estructura del folículo piloso, es decir, donde se genera y se nutre la raíz del cabello.
• Cambios hormonales: Es una de las causas más frecuentes de la pérdida de cabello en las mujeres. La alopecia puede atacar en las diferentes etapas de la vida en que hay revoluciones hormonales, como la adolescencia, el embarazo, el posparto y la menopausia.
• Microorganismos: La presencia de hongos, bacterias o virus en la cabeza produce caspa o exceso de grasa que tapa los poros, haciendo que el cabello se debilite y se caiga. Cuando estas infecciones son crónicas, el folículo llega a destruirse y entonces el proceso es irreversible.
• Estrés: Provoca un tipo de calvicie femenina llamado alopecia areata , pero esta variante sí es reversible.
¿Tiene remedio?
Según los especialistas, es necesario identificar cuál es el pelo que se puede recuperar y cuál se ha perdido definitivamente. Cuando es reversible, el bulbo sólo está “dormido” y se puede reactivar mediante tratamientos médicos. Sin embargo, cuando el cabello se ha caído permanentemente, se llama alopecia cicatrizal , porque el bulbo del cabello se murió. Una señal que no anuncia nada bueno es cuando se forman huecos de pelo en la cabeza, en los que ya no crece ni un cabello.
Es muy importante que para tratar cualquier enfermedad del cabello busques la asesoría de un profesional, el dermatólogo es el indicado para diagnosticar el padecimiento. Los champús cumplen con la función de conservarlo limpio, pero no actúan a profundidad. Por eso se necesitan tratamientos orales o cutáneos para atacar el problema de la calvicie. Los tratamientos pueden tener resultados en semanas o implicar que se tomen medicamentos de por vida.


