Cuando no estás consciente de qué productos y fórmulas son adecuadas para tu cutis, cometes muchos errores al desmaquillarte.
Formas incorrectas
Cremas grasosas: Algunas están hechas a base de ácidos y hormonas especiales para cutis maduros, por lo cual pueden alterar de por vida las características de tu piel, tapar tus poros, sacarte erupciones, cambiarte el pH e incluso crearte manchas.
Aceite de bebé: Jamás lo uses como desmaquillante, porque obstruye los poros y evita que la piel se oxigene y elimine toxinas, ocasionándote comedones que ya no salen de la piel.
Jabón: Enjabonarse el rostro no quita todo el maquillaje, y por su composición elimina los aceites naturales de la piel, resecándola y volviéndola delicada y sensible.
Loción astringente: Sólo debe aplicarse con el cutis limpio y para humectarlo después. Si la usas para desmaquillarte, estimulas la sobreproducción de grasa y desequilibras tu pH. Aplícatela después de la limpieza facial.
Formas correctas
Usa un desmaquillante especial, ya sea en forma de desmaquillante bifásico, leche limpiadora, gel espumoso o toallitas húmedas, pero que sea un producto que elimine todo el maquillaje suavemente, sin irritar y que humecte tu piel.


