Si eres de las afortunadas que pueden ir a la peluquerÃa a cualquier hora y dÃa de la semana, coge cita cuando tu estilista y colorista estén menos liados: lo normal es que esto ocurra de lunes a viernes por la mañana, pero ellos mismos te aconsejarán el horario más adecuado.
Aunque la recomendación puede parecer obvia, no lo es en absoluto, ya que por culpa del trabajo, los niños o por simple pereza, todas tendemos a ir a retocar nuestras cabezas el viernes por la tarde o el sábado. Y estos son, justamente, los periodos a evitar.
Por un lado, tienes que esperar mucho tiempo y luego renuncias a parte del trabajo por no tardar más. Y por otro, los estilistas acaban cansados, sin energÃa para centrarse en ti y concederte el tiempo necesario para hablar sobre tus gustos, tu forma de vida, tus costumbres… cosas muy importantes para dar con el corte adecuado.
Asà que ya sabes, los sábados quedan vetados. Intenta, entonces, ir entre semana, a la hora de la comida. Pero si te resulta imposible, descarta los viernes por la tarde y sé una de las primeras clientas del sábado.
La regla número uno para acudir a la peluquerÃa es no ir arreglada. Si te has aplicado algún producto o tu pelo está marcado a golpe de tenacillas y secador, el estilista no va a poder ver su caÃda natural.
Por otro lado, evita el maquillaje, éste se correrá al lavarte el pelo y el lápiz de labios no hará más que atraer los pelitos que te han cortado. Tampoco debes llevar camisetas o jerséis de cuello cerrado, sobre todo si te van a realizar un recogido. Tirarás horas de trabajo a la basura en el momento en que te desvistas.
Y una vez terminada la sesión, no olvides preguntar la cantidad exacta de los productos que han utilizado –cera, espuma, gel– y la forma de aplicarlos, para poder hacer tú lo mismo en casa y conseguir idénticos resultados.


