El cuello es una parte del cuerpo olvidada por la mayorÃa de las personas por eso cuando voltean a verlo, en ocasiones, es demasiado tarde porque ya presenta sÃntomas de envejecimiento.
El movimiento constante y los falsos pliegues formados durante la noche, debido a una mala postura, provocan que se deteriore con mayor facilidad.
Las arrugas, análogas a los pliegues de expresión de la cara, son inevitables pero menos molestas, aparecen de manera progresiva a cada lado de la mandÃbula y bajo la orejas acusando la edad y provienen de una disminución del tono muscular.
La parte delantera del cuello y de la cara se encuentran tapizadas de músculos extremadamente superficiales, los cutáneos, que enlazan el hueso a la piel en la cual se ramifican.
Estos músculos mueven consigo la piel a cada momento y no tienen el vigor de otros pero si permanecen tonificados y bien cuidados, se contará con un aspectotenso hidratado y liso; de lo contrario el cuello adquirirá un color grisáceo o amarillento y estará rugoso y seco.
Además, después de los 30 años aparecen granos, verrugas y espinillas que provocan pérdida de tersura y muestran un mal aspecto.
Cuidados especiales
Es preciso limpiarlo todos los dÃas de la misma manera y al mismo tiempo que la cara. Usa cremas desmaquillantes, hidratantes o lociones tonificantes, también le puedes aplicar mascarillas.
Para consentirlo puedes darle diariamente masajes de arriba a abajo, nunca al contrario puesto que los tejidos se caen.
Una buena recomendación es rodearlo diariamente por algunos minutos con una toalla empapada de agua frÃa para purificalo y fortalecerlo.


