Es básico que los labios estén en buen estado, lisos y suaves; para quitar los pellejitos o pielecitas levantadas, se puede utilizar una barra exfoliante para los labios. Otro truco es empapar un algodón en agua caliente y aplicarlo sobre los labios unos segundos.
Sobre los labios secos o agrietados aplicar una crema apropiada mañana y noche o incluso varias veces al día; estas cremas unifican la piel y la hacen más jugosa, porque aunque las barras de labios contienen cada vez más activos hidratantes, las cremas para los labios son insustituibles, especialmente para aquellos con tendencia a secarse o irritarse.
Con unos trucos sencillos y fáciles de seguir conseguirás una boca bien maquillada, cuidada y favorecida… en resumen, perfecta:
Pasos a seguir:
Aplica una base de maquillaje o corrector sobre ellos: esto borra su forma para poder rediseñarlos después.
Cúbrelos con polvos sueltos para fijar el maquillaje.
Perfila los labios dibujando la forma deseada.
Aplica el color (mejor con un pincel) por el interior de la zona perfilada y sécalos presionando con un pañuelo de papel.
Aplica de nuevo polvos, limpiando solo los que se depositen fuera de los labios.
Repasa de nuevo el color con la barra de labios.
Otros truquitos:
Frota suavemente los labios con un cepillo de dientes seco. Al activar la circulación y eliminar células muertas la textura de la piel mejoran mucho.
Para que los dientes parezcan más blancos debes evitar los colores apagados o cálidos.
Un truco fácil, si te gusta que tus labios parezcan más gruesos, es aplicar un toque de corrector de ojeras o en el centro de la boca ya maquillada.
Si tus labios tienen una expresión triste borra la forma caída de la comisura con maquillaje o corrector y a continuación perfila el labio inferior levantando la comisura y el labio superior, sin llegar al final.
Los labios redondeados son muy atractivos: acentúa su curva rellenándolos con color por toda la superficie y en el centro utiliza un tono claro y luminoso.


