Si quieres ponerte morena sin tomar el sol, aplícate un autobronceador casero. Primero, hierve 4 bolsitas de té negro en medio litro de agua y añádele unas cucharaditas de aceite de almendras y vaselina.
Cuando todo esté bien mezclado y se enfríe, aplícatelo sobre la piel como si fuera una crema y así lucirás un precioso tono de piel y además la mantendrás hidratada.


