Los años no pasan en balde y eso se nota cada mañana frente al espejo. Quién, con unas cuantas arruguitas de más, no ha pensado alguna vez en pasar por el quirófano, total si Catherine Deneuve se ha quitado veinte años de encima por qué yo no podrÃa hacer lo mismo. Pero lo cierto es que ella vive de su imagen y nosotras quizás no dependamos de ella. En realidad eso te da igual, lo que quieres es verte bien cada mañana y las arrugas te molestan. Vamos que son muchas dudas para poner en la balanza… ¿me hago un lifting?.
Los signos del envejecimiento en nuestra cara son muy evidentes, las mejillas se caen, aparece la papada y los pliegues en el cuello, los ojos se rodean de bolsas de grasa y aparecen numerosas arrugas en la frente, lo que se resume en un aspecto triste y cansado. Ante todos estos problemas, la cirugÃa estética nos ofrece una solución: el lifting.
Estiramiento de la piel
Es popularmente conocido como lifting pero en castellano lo que significa es estiramiento facial y lo que se busca es tener un aspecto más joven eliminando los pliegues, las arrugas y la flacidez. Nuestra piel no es inmune a la ley de la manzana de Newton y también se va hacia abajo, además la contaminación, el estrés, el sol… son marcas que hacen que cada dÃa nuestro aspecto luzca más viejo.
El estiramiento facial no altera la fisonomÃa del paciente; lo que hace es estirar la piel sin tocar ninguno de los músculos ni los huesos de la cara. Tampoco detiene el proceso de envejecimiento, simplemente retira los signos que habÃan aparecido hasta ese momento. El proceso técnico lo que hace es quitar el exceso de grasa de donde sobre y utilizarla para rellenar las arrugas de la frente y el entrecejo.
Elige la zona a tratar
Hay diferentes tipos de liftings, dependiendo de los problemas que quieras resolver, cada una de estas pequeñas intervenciones atañe a una parte diferente de la cara y, aunque son operaciones diferentes, todas forman parte del estiramiento facial. En primer lugar está la blefaroplastia, que intenta rejuvenecer la mirada.
La nariz también tiende a irse hacia el suelo, en este caso es la rinoplastia la que se encarga de estirarla y levantarla. Si es la frente lo que tiene más arrugas y quieres retocarla debes acudir a un lifting frontal que gracias a los avances de la cirugÃa, ya sólo deja unas pequeñas cicatrices en el pelo. Si por el contrario es la parte inferior la que está más deteriorada y tienes un aspecto de perrito triste puedes optar por hacer un lifting sólo en la zona de los pómulos, la barbilla y el cuello.
Todas estas técnicas pueden realizarse por separado aunque lo cierto es que un gran número de las pacientes que acuden a la consulta del cirujano plástico, lo que quieren es una puesta a punto completa, que le quite de golpe todas las marcas que el tiempo ha dejado en su cara. Además, por si pasado un tiempo de la intervención otra vez todo empieza a caerse, siempre queda el minilifting para retocar las pequeñitas zonas que se vuelven a empeorar. Y puedes incluso rizar el rizo añadiéndote pómulos o un poco de mentón.
Molesto post-operatorio
La intervención dura un máximo de cuatro horas y, dependiendo de cuanta parte de la cara se toque, se realiza con anestesia local o general. Si se opta por la local se suele sedar al paciente para que no se entere de nada mientras esté en el quirófano. Durante el tiempo que dura la intervención lo que hace el cirujano es realizar unas incisiones en la lÃnea del pelo, las sienes y detrás de las orejas; para literalmente estirar la piel y luego coserla. Cuando se termina la operación se venda la cara del paciente, este vendaje no se puede retirar hasta pasadas veinticuatro horas.
Lo cierto es que el post-operatorio aunque no es doloroso es bastante molesto, además de inquietante ya que durante la primera semana puede parecer que en vez de quitarte años lo que te has puesto encima son kilos. De hecho, la mayorÃa de los médicos recomiendan que durante la primera semana evites mirarte al espejo para no desesperarte. Pasados quince dÃas los resultados ya son visibles y puedes reincorporarte a tu vida normal.
Los resultados generalmente son buenos, la mayorÃa de los pacientes quedan satisfechos con los resultados, pero tienes que tener en cuenta que en ningún caso son milagrosos. Por mucho que la gente te diga que merece la pena, lo mejor que puedes hacer es hablar con un especialista y tomar tu propia decisión.


