Hoy en dÃa, son pocas las mujeres que se resisten a modificar su color de pelo original para probar otros efectos. Al fin y al cabo, no olvides que somos seres inquietos por naturaleza y observa a tu alrededor que, en lÃneas generales, la que tiene el cabello rizado, preferirÃa tenerlo liso, la que es rubia quiere ser morena, y la castaña envidia a la rubia o viceversa.
No es tanto una cuestión de insatisfacción personal como de necesidad de cambio y de búsqueda de una imagen ideal. A veces, la naturaleza nos da lo que no le pedimos y tendemos a pensar que con una suerte distinta habrÃamos sido más felices.
No podemos garantizarte que un cambio del color de tu cabellera te haga más feliz, pero en ocasiones, ayuda a sentirnos más atractivas o, cuando menos, diferentes. Y, por supuesto, es divertido.
En la actualidad, el mercado de la coloración ofrece multitud de posibilidades entre las que elegir. Desde meros reflejos a tintes permanentes o semipermanentes, pasando por la utilización de tintes vegetales o hennas.
Si te has decidido a cambiar tu pelo de color, debes saber que el mercado ofrece múltiples posibilidades. Elegir la más conveniente es cosa tuya. Si optas por una solución profesional, en tu peluquerÃa pueden ayudarte a seleccionar lo más conveniente. Si por el contrario, prefieres teñirte en casa, asegúrate de leer y entender las caracterÃsticas del producto que selecciones:
-Tintes permanentes: consisten en aplicar sobre el cabello una coloración de carácter permanente que afecta a los pigmentos naturales del cabello, modificando su color.
Contienen agua oxigenada y amoniaco y brindan la posibilidad de aclarar el color natural del cabello al menos un tono, con una sola aplicación.
Éste es el tipo de coloración recomendada para cubrir completamente las canas.
-Tintes semipermanentes: actúan de igual modo que los anteriores sobre el cabello pero su efecto es menos duradero, y el color termina por degradarse. Esto ocurre porque los pigmentos colorantes que contienen no afectan a los pigmentos naturales del cabello, sino que, simplemente, los suavizan o enfatizan.
Una vez que desaparecen, el color natural del pelo sigue siendo el original, es decir, no se ve afectado por la aplicación del tinte.
-Tono sobre tono: en este caso no se trata tanto de cambiar el color, como de renovar el brillo del cabello.
Son permanentes pero no cambian el color natural, por lo que hay que elegirlos del mismo tono que nuestro cabello.
Con su aplicación, el cabello recupera el brillo y apaga la opacidad.
Son ideales para cubrir las primeras canas.
-Mechas: se trata de aplicar coloración en determinados mechones del cabello, no en su totalidad.
Generalmente, se utilizan para intensificar un color natural o contrastarlo suavemente, si bien, también se pueden combinar a través de ellas colores agresivos.
Si llevas el pelo teñido, es recomendable que lo decolores antes de aplicarte las mechas, o que apliques algún producto especial, que tu peluquero siempre tendrá a mano.
- Reflejos: suele tratarse de cremas colorantes muy suaves que, al igual que las hennas o tintes vegetales, rejuvenecen el color del cabello y le ofrecen puntos luminosos de color, que se aprecian sobre todo al sol.
Tienen poca incidencia de color, por lo que conviene elegir tonos cercanos al natural.
-Hennas: este es el nombre que reciben los tintes vegetales.
Es un producto sin oxidación, que consigue, no tanto cambiar el color, como acentuar el brillo del cabello y aportar algún ligero reflejo de color.


